No podré dejar de adorarte jamás,
A tu piel, a tu boca roja como rosal,
A ti que me llevaron los vientos impulsados
Rápidamente hacia tus tiernos brazos.
Llenos de amor brillantes como cuarzos,
Que nos envuelven en sus rayos,
Y nos lleva el viento fugitivo
Donde nace nuestro amor, a ese nido.
Yo en tu corazón amante vivo,
Así no caeré en el abismo de tu olvido,
Aquí dentro sentiré tu fuego,
En este bello marzo veraniego.
Permanezco en tu alma tierna cautivo,
Como si estuviera bajo la sombra de un olivo,
Desde que te conocí en ese noviembre frío,
En esa vida en la que estaba sombrío.
Miro tus ojos relampagueantes,
Mientras me abrazo a tu cuerpo perfumado,
Por la luz de la luna alta iluminado,
Fundiéndome con tu alma de diamante.
“Nuestro amor con el tiempo ha podido crecer, ya cubre desde la noche hasta el amanecer, ya no son solo sueños, todos esos deseos tiernos que son fuego en nuestros cuerpos.”
AUTOR: GEOVANI FRANCISCO LOPEZ SANCHEZ.

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